A solo horas de estrenar un
calendario, nos sentimos eufóricos, envueltos en un placebo rosa, que promete
grandes metas y un renovar integro de cada aspecto de nuestra vida. Pero enero,
febrero y el caliente marzo, nos despiertan en un círculo de confort, carente
de cambios y con los mismos hábitos que prometimos cambiar el 31 de diciembre
pasado. Así que esto es lo que propongo:
nada de hacer promesas sin acción.
Los días por venir, son una sucesión
de los que dejamos atrás, son días de cosechar lo que sembramos. ¿Fue buena tu
siembra? Pues espera una cosecha similar. ¿Construiste puentes? Pues solo de
esa forma tendrás caminos propios. ¿Fuiste solidario? Espera entonces manos
agradecidas cuando las necesites.
El 2012 fue intenso, tanto, que nos
regaló un día extra y una nueva oportunidad. ¡366 amaneceres con iguales lunas!
En su transcurrir solo una lección se tatuó en mi vida: Si no te mueves no
avanzas; un verbo sin acción es solo
palabras. A inicio de agosto, solté mis excusas, enfrenté los retos y me declaré
vencedora.
Del 2013, solo espero salud para seguir
luchando. Confirmo una vez más, que la familia es el mejor y más valioso de los
regalos de la vida. Sin importar si es de sangre o de corazón (esos amigos que
nos complementan), no hay nada como saber que tienes unos brazos abiertos.
Les invito a moverse, a creer en
ustedes, conocerse y amarse de tal manera que sean capaces de perdonar sus debilidades.
Les deseo días con propósitos y que saluden el sol con una nueva meta. Sonrían mucho,
solos, en compañía, por nada y por todo. Amen porque sí, porque les dé la gana, porque les nazca. Besen
con gusto, con el alma en los labios. Regalen palabras gratas y sean humanos cada segundo.
Hoy quiero agradecer por las piedras,
los baches y la lluvia. Por los que se fueron, mintieron y lastimaron. Por los
proyectos fallidos, los obstáculos y las lágrimas. Gracias por hacerme más
sabia, más fuerte, más humana. Igual agradezco por los que están, los que me
besan, los que me apoyan. Por las sonrisas, las canciones y los sueño. Por los
amigos, los colegas y toda la gente nueva que entró a mi vida este año. Gracias
a los de siempre, a los que hacen vida a mi lado y a esos que son mi vida.
Les deseo un año de fe, de retos y soluciones. Declárense
bendecidos en cada amanecer.
FELIZ 2013

