martes, 28 de agosto de 2012

"DE LA MANO DEL TIEMPO" Comentarios de Teófilo Lappot Robles


LIC. MARIELYS DULUC REYNA:
 

Han pasado pocas horas desde  que posé mis ojos sobre el libro de tu autoría titulado DE LA MANO DEL TIEMPO.
Antes de comenzar su lectura me invadía la duda que siente todo lector aficionado al sumergirse en la fascinante aventura de escudriñar lo que dice un escritor, y especialmente si se trata de un poeta, como es el caso.

Para dar inicio al banquete de su lectura decidí jugar un albur y  en esa aventura la página 41 fue la primera que afloró a mi vista, quedándome casi festivamente petrificado, como un “voyerista” sorprendido.

Agotados los primeros instantes, todo fue deleite del espíritu, pues los cincuenta poemas (verdadera simbiosis de tu talento infantil y tu madurez juvenil) contienen en sí el germen pródigo de una creación poética de largo aliento, que desde ya te consagran como una estrella en el firmamento literario dominicano.

El contenido DE LA MANO DEL TIEMPO está en plena sintonía con la proclama que haces de la independencia de tu musa (en el poema Libre), factor clave para desencadenar en tu ser el torrente de hermosura que desgrana en tu creación poética.

Creo no equivocarme si digo que la única manifestación de la creatividad del espíritu humano que no puede tener mordazas ni cortapisas es la poesía.

Ese arte de emociones que es en sí la poesía es patrimonio de seres excepcionales, y como tal debe fluir como la concibe el poeta.

Ni las ideologías, con sus cargas de condicionamientos adocenados y pragmatismos hueros, ni las religiones con sus  absurdidades, las más de las veces inaccesibles al entendimiento  del ser humano, ni las mojigaterías sociales, rellenas de convencionalismos de ocasión, pueden tutelar la creación poética.

De la lectura de esta obra el lector puede sacar muchas conclusiones, entre otras las siguientes: Que eres intrínsecamente poeta, dotada de gran cultura, mujer valiente, que penetra con tu talento creativo a lo más hondo del alma humana, que no te  obnubilan los tópicos  criollos que castran las potencialidades de muchos dominicanos, que   has sido capaz de  romper esquemas fosilizados que mantienen a muchos forjadores de las letras nadando en un mar de mediocridades y especialmente que con tu existencia le da un brillo inmarcesible a la dominicanidad.

Al terminar de leer  DE LA MANO DEL TIEMPO  recordé al poeta cubano José Jacinto Milanés, cuando decía: “Es cosa buena, cosa linda, tendrá defectos, pero yo cuando cojo una obra, voy a gozar, no a fiscalizar, voy a deleitar el alma y no a dar filos a la juiciosa y helada razón.”

Con la lectura de este hermoso libro he deleitado mi alma y al mismo tiempo he usado la “ helada razón” y la combinación de ambas cosas me permiten decir que se trata de una obra digna de ser colocada en un lugar distinguido de la ancha galería del parnaso dominicano.

Teófilo Lappot Robles

Sto. Dgo., D.N.,R.D., 24 de agosto del 2012

 

 

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