Mostrando entradas con la etiqueta Marielys Duluc.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marielys Duluc.. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de agosto de 2012

EL BARRIO


Ayer me decía un amigo, que me diera un baño de “Barrio”.  En pocas palabras que fuera más del pueblo y menos elitista. Rebatí sus palabras, asegurándole que si alguien sabía de barrio en este planeta tierra, era Yo.
Pero su juico de valor, no salió de mi cabeza en todo el día. Hice una regresión a mi infancia y  mis recuerdos cargaron en sus maletas melancolía. Recordé de donde vengo, la casa de zinc de eternas construcciones, el patio grande y sin divisiones con los vecinos. Recordé las noches sin luz en las aceras, donde jugábamos al “veo veo”, las mujeres se ponían al día con las novelas y los hombres hablaban de pelota.
Las navidades donde la decoración del barrio era colectiva, así como los viajes al rio en verano, todos en la cama de la “guagua” que prendiera o tuviera combustible. La época de limoncillos y mangos, los pleitos de las viejas con amenazadoras escobas de ramo secos ¡Ay de aquel que no recogiera las hojas y semillas de su festín!
La lluvia era motivo de fiesta, de buscar esa muda de ropa exclusiva para hacer oficios y salir a mojarte por toda la calle, cantándole a la “Virgen de las cuevas”, buscando los chorros de los techos y los charcos en los contenes.
El olor de los sancochos en las esquinas se posó en mi nariz y mis papilas degustaron una vez más esos banquetes sociales, sin invitaciones, donde la etiqueta y protocolo solo te exigía pasarla bien y aportar si tenías en casa, un poquito de verduras, unas hojas de cilantro ancho o una “sopita”.
 La tacita de café de los adultos, nada que envidiarle a esas hora de Té de la aristocracia inglesa.  En ese compartir, los enfermos de una casa eran propiedad de la comunidad y en las mañanas podías escuchar fácilmente el interés genuino al preguntar ¿vecina como amanece fulano? ¿Vecino y su dolor como sigue?
 ¿Cuándo se extinguió este oasis social? ¿Por qué nuestras muchachas emigraron a Suiza a bailarle sus sueños a esos de manos frías  poseedores de acentos y Euros? ¿Por qué nuestros muchachos se lanzaron al mar en utopías de madera y se perdieron en costas con estampas de USA? ¿Por qué los profesionales se fueron a la gran ciudad, a construir sus propios barrios marginados dentro de los límites de las tierras de nadie?
Y me pregunto otra vez ¿Dónde quedó el barrio? Ese sano, colectivo, puro. El barrio de niñas y señoritas de sus casas con sueños blancos. Ajenas de bailar  reggaetón en las esquinas a los 14, ajenas del trago de “Brugal” con los muchachos a los 15.  Ajenas de odiar los llantos de sus hijos antes de los 16.
¿Dónde quedó el barrio? Ese de puntos de charlas, no de drogas. Ese donde los colmados y farmacias eran solo eso y no centros de distribución  de basuras, narcóticos y armas.  Ese lugar mágico donde a las 7 cerrabas las puertas de tu casa, para cenar y compartir con la familia, no por miedo a que con la noche, la corrupción quiera violar tu casa y tus mujeres.
¿Dónde quedó el barrio? Ese de muertos cansados de la vida y en paz con el rosario. No éste, de muertos apenas viviendo, violentados en sus casas mientras la madre reza con un crucifijo entre manos. Ese barrio donde la policía era una figura de paz y respeto, invitado de honor a tu mesa si acertaba pasar en horas de comida. Ahora, te quitan la comida de la mesa y temes que se lleven en tus uñas algo más que unas monedas.
Mi barrio de respeto a los mayores, de solidaridad, de apoyo. De la música con bajo volumen porque el al lado se duerme. De los merengues sabrosos y con letras azules. De jóvenes bien vestidos, con los pantalones sobre las nalgas y el cabello peinado.
Me resulta asombroso como puedo tener un baúl tan amplio de pasado, en una existencia tan corta. Pero mi infancia la recuerdo rosa y en mis calles no desfilaban “yipetas”, narcos y putas. Ahora, no sé el nombre de mis vecinos, nunca he tocado sus puertas ni compartido un arroz con leche.
No tengo tiempo para esos rituales arcaicos, campesinos y fuera de época. No tengo tiempo para un  “Buenos días” “Como le Va”  o un “A sus ordenes por aquí”. No me juzguen, tengo internet, una vida muy activa en Facebook, una cuenta interesante en Twitter y un Blackberry.

 

 

miércoles, 8 de agosto de 2012

139 ENVIADOS DIVINOS






Por Marielys Duluc Reyna.

“Ven que te cuento un cuento de un país al revés, donde los villanos tienen el poder. Son protegidos por “Súper Salami” y “Mega Moringa”. Así es hermano, te hablo del  país de las maravillas”

Nos distraemos fácil. La realidad a veces pasa tan veloz, que ligeramente roza la materia gris que debemos tener extraviada en algún lado de la corteza cerebral. Y es que a estas alturas, debería estar todo un país protestando  con esposas en manos, listo para encerrar a los 139 que echaron a República Dominicana al pozo.
Sinceramente, no sé que hace la NASA perdiendo su tiempo, buscando evidencia de vida superiores en otros planetas, si aquí en pleno Caribe, en una mitad de isla con tendencia de cangrejo, existen seres por encima de todas regulaciones, normas, cánones, medios fondos y cruces. Seres que levitan y no tienen necesidades fisiológicas. Enviados divinos del Vaticano, a los que el mar les rinde pleitesía y se abre a sus pies: Los Seres del Congreso dominicano.
Esa raza superior, ha dejado  muy claro, que las leyes son solo un instrumento de su oligarquía, un freno inmoral,  tan falto de utilidad como los discursos mesiánicos que nos adormecen. Para ellos, las leyes son putas tan baratas  y desechables como las que desfilan noctambulas por la Independencia y calle del Sol arriba.
Aquí se cacarea más la inmortalidad del pollo, que la descarada modificación que hiciera de “Urgencia” la Cámara de Diputados al proyecto Salarial del Estado Dominicano.  Alterando a su antojo y beneficio; agregándole  un párrafo asquearte  al  artículo 26 de este proyecto, que prohibía los beneficios de gestión:
“Queda prohibido la concesión de beneficios e incentivos a todo funcionario o empleado público sujeto al ámbito de aplicación de esta Ley, por resultados de gestiones administrativas que se encuentren dentro del ámbito de su competencia”
Así tal cual, ese artículo representaba una tabla de salvación a la fe perdida en el futuro de esta nación. Así, con sus buenas intenciones, fungía como evidencia de que el gobierno entrante podría ponerse los pantalones, sacudirse las chinchas de las cejas y caminar sin tambalearse tanto.
Pero no, demasiado bueno para ser verdad. Movidos por la codicia y sus egos. El hambre que no terminan de saciar, ese temor de perder los tan “necesarios chelitos” para viáticos y los lujosos incentivos,  se sepultaron en la historia (esos traidores de la patria) al agregar el fatídico párrafo al artículo 26, que escupe esta altanería: “El Congreso se regirá por su reglamento interno”
Parece que no es suficiente para ellos el paquete de ingreso que disfrutan: Ganan mensualmente más que 25 empleados de zona franca juntos. Tarjetas de créditos de difícil sobregiro, gastos de representación, asignación de combustible, seguro de vida, servicios médicos, retiro garantizado, vacaciones, beneficios educativos  para sus proles y otras gracias.

¿Quiénes son estos señores etéreos  para escurrirse y medirse con una vara  aparte? ¿Quiénes son para ignorar y no analizar las críticas sociales que cuestionan si en realidad es necesaria y constitucional una ley de salarios?

Y yo en mi ignorancia pregunto: Si la intención de una política salarial para todo el sector público dominicano, puede ser selectiva y voluntaria (a juzgar por el ejemplo que nos dan los señores del congreso) ¿Puedo Yo, ciudadana común que no nací con la flor de la auyama entre los panty, acatar o no la reforma fiscal nos asecha  a la vuelta de la esquina?
¿Qué pasará ahora?  ¿Seguiremos desviándonos en las trivialidades del Casandra, Don Míguelo, los arboles mágicos, embutidos, ponme to´ eso pa´lante  y otros temas teloneros?  ¿Nos pondremos de rodillas y sin anestesia una vez más?
(ummmm, respiro profundo y exhalo de hastío)  Creo que de tanto Salami, se nos enfermo el sentido común y para nuestra desgracia, la moringa no lo cura…




miércoles, 23 de mayo de 2012


Con un:
_Hola Caracola con Marielys   a esta hora, me saludó. Luego él dijo como gran intelectual:
_¡pues claro que lo digo! Porque lo escucho cuando hablo y me sonrojo cuando pienso que eres la mejor escritora de todas las escritoras que conformas las más selectas, ínclitas, perínclitas, perfectas y dilectas escritorerias.

A lo que le respondí: _
Deje usted de alimentar mi ego, que me toca dormir con el y luego me saca de la cama. Risas de ambos lados y termine cediendo a la debilidad de publicarle al mundo, que él, tan grande y culto, gusta de mi pluma (viene sonrojo).