Sujeto de una tardeTal vez mintió. Me dijo que se llamaba Cristian, y ni siquiera se si es cierto.
Le conocí un domingo, uno de esos días extraños en que amaneces con la adrenalina a 100 y deseas hacer cosas inusuales.
Estaba de vacaciones en la ciudad de santiago. Mi familia me hizo una llamativa invitación a la playa, pero sin saber por que, rechacé y decidí quedarme solo en casa.
Cuando todos se fueron, sentí un calambre en mis piernas, no se como explicarlo, pero algo mas fuerte que yo, me hizo querer salir corriendo, y hacer cosas locas.
Al principio, me conforme, con ver la tele, pero luego esa sensación volvió con mas fuerza. Sin saber por que empecé a buscar un cigarro, pensé que como fumar era un verbo que mis padres tachaban de incorrecto, se calmarían mis aires de rebelde sin causa, pero en ningún lugar los habías. Busque pornografía, y tampoco. Así que me conforme, con desnudarme y recorrer así la casa.
Me bañe, vestì mi cuerpo y por primera vez, decidí salir solo en esa desconocida ciudad. Abreviare, solo diré que le vi sentado en un banco. Era alto, claro, no recuerdo ni sus ojos ni su pelo. Aparentaba unos 30 años. Al pasar por su lado, llame su atención, nos miramos fijamente, y sin saber como, terminamos charlando, al tiempo en que yo disfrutaba un helado de fresa y el una cerveza.
Ese fue uno de esos momentos que parece que solo pasan en películas. Pero no, yo también conocí un personaje muy misterioso, que capto mi atención por completo.
Después de saber un poco de nuestra vida, mas bien de el saber mas de la vida mía, pues el no era muy detallista acerca de la de el, ni siquiera me dio su apellido.
Le pregunte acerca de sus estudios, y me dijo que había estudiado de todo, un poco. Que trabajaba de todo un poco. Que le gustaba hacer de todo un poco, pero en especial viajar.
Cada vez, que me toca hablar, el estudiaba mis palabras, mis respuestas, mi gestos y yo de el , no supe nada.
No se porque continúe con esa conversación, tal vez fue el echo de sentir tanta atención en mis palabras o de que alguna manera se pareciera a mi.
Me explico, que mi forma de ser, mi creatividad, mis habilidades, mi pasión por los libros y las artes, no eran simple casualidad, si no, que por ser la menor, pues por querer llamar la atención de mis padres, había creado a base de los estudios el mecanismo perfecto.
Tal vez tenía razón, pero ¿Cómo el podía hacer un estudio de mi vida, cuando yo apenas, sabia su nombre?
Me hablo de la vida, me dijo que nunca me enmarcara en nada, que fuera abierta a todas las ideas, que escuchara todas las campanas, pero que me asegurara de que al final la mía sonara con melodía propia.
Me dijo que soñara alta, y que nunca me conformara con ser feliz, pues la felicidad te limita. También me dijo, que antes de tener una casa, procurara una empresa y que no planeara pasar mi vida en un mismo lugar.
Luego, con voz dramática, me miro y me dijo,
_ Estas a tiempo.
_ ¿De que pregunte?
_ De no dejarte enmarcar por la sociedad, veras _explicó_ no es tu culpa, que sueñes con tener tu casa, no, es que nuestra cultura impulsa a las mujeres a querer un hogar con hijos y un esposo, recuerdas esta canción…__Y comenzó a cantar :
Arroz con leche
Se quiere casar
Con una viudita de la capital
Que sepa tejer
Que sepa bordar
Que ponga la aguja
En su mismo lugar.
Vez, esta canción infantil, le dice a las niñas, que deben saber hacer esas cosas.
Lo miré asombrada, nunca había pensado en eso.
Al llegar a casa, le conté a alguien muy emocionada mi vivencia y lo agradable que fue, y ¿saben lo que me dijo?
_Que nunca más lo hiciera. Que no hablara con extraños y menos con personas tan misteriosas. ¡Ni siquiera sabes quien es, ni su apellido!
Me sentí, decepcionada. Pero luego me di cuenta de que no era su culpa reaccionar a si, de que nuestro mundo nos incita a desconfiar de todos. A pensar que todos desean lastimarte y que hay que andar muy rápido por las calles sin disfrutar la belleza de un árbol. Es la historia que nos contaron.
Tuvo razón al decirme que no le conocí. Tal vez nunca sabré quien era, a no ser, por que el destino, nos vuelva a juntar.
Me gusta mucho el misterio de su personalidad, me deja opciones
Puedo pensar que era un psicólogo, un escritor o un poeta frustrado. Tal vez solo un hombre normal con deseos de hacer algo distinto. Algún loco, un rebelde sin causa, alguien resentido con la sociedad, un farsante o que diablos; pero la opción que mas me gusta, es pensar, que era un loco soñador al igual que lo soy yo.